A mi la fibra de carbono es un material que me apasiona, la encuentro bonita, práctica y extremadamente diferenciadora, pero no se si por mucha pasta que tuviese llegaría al extremo que el nuevo paquete de Mansory, uno de los preparadores más exclusivos que existe, propone para Aston Martin y que se ha podido ver en el Salón de Frankfurt.

Con fibra de carbono por los cuatro costados, la modificación de Mansory cuesta la friolera de 380.000 euros extra sobre un Aston Martin DB9, aunque también se puede montar sobre el DBS. Con ella se consigue un coche único forrado del negro y ligero material objeto de deseo tanto por fuera como por dentro, con multitud de paneles hechos a medida.
Con el paquete se añade un sistema de escape deportivo en acero inoxidable que presenta dos salidas traseras centrales en el nuevo difusor posterior, y no quiero ni imaginar si han conseguido mejorar la melodía del deportivo inglés como debe sonar la joyita.







