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23 de abril de 2011

Mercedes-Benz E 63 AMG Biturbo

Mercedes-Benz aprovechó la cita del Salón de Nueva York para mostrar su último “juguete”, el nuevo E 63 AMG. Este modelo ya se vendía con un motor 6.3 V8 atmosférico, pero ha sido reemplazado por un motor más pequeño con doble turbocompresor. Otro que acaba cayendo, como los S AMG y los CLS AMG.

El motor 5.5 V8 Biturbo (M157) entrega 525 CV de potencia y 700 Nm de par máximo, pero eso puede mejorarse con el paquete AMG Performance, que lo eleva a 557 CV y 800 Nm de par máximo. Además, consume un 22% menos de gasolina, barre en todos los sentidos al V8 precedente en cuestiones objetivas, en subjetivas va según gustos.

La berlina acelera a 100 km/h en 4,3-4,2 segundos, dependiendo si tiene o no ese paquete, y el familiar suma 0,1 segundos a ambos registros. La velocidad se mantiene limitada a 250 km/h. En cuanto a consumos, la berlina chupa 9,8 l/100 km y el familiar 10 l/100 km. Son cifras realmente impresionantes.

Adiós al V8 atmosférico

El nuevo propulsor pesa tan solo 204 kg y tiene sistema Stop&Start de serie. Funciona siempre que el cambio esté en modo “C” (Controlled Efficiency), ideal para circular, arranca en segunda para ahorrar gasolina. En los modos Sport, Sport+ y Manual el apagado del motor se desactiva en las paradas. La dirección asistida ahora es electromecánica.

Las transmisión AMG SPEEDSHIFT MCT 7 pone lo suyo para reducir los consumos, utiliza un embrague húmedo en vez del típico convertidor de par. El alternador queda desconectado en las fases de aceleración para ahorrar y cuenta con frenada regenerativa para el funcionamiento del Stop&Start. En otras palabras, es microhíbrido.

Cuando se cambia de marcha a plena carga en los modos Sport, Sport+ y Manual, se suprime parcialmente la inyección durante un instante, para tener una sensación de cambio más deportiva y un sonido más bonito. Al insertar la marcha atrás, realiza un “doble embrague” para asegurar la inserción óptima de la marcha.

El nuevo Mercedes-Benz Clase E AMG con el 5.5 V8 Biturbo se diferencia del modelo precedente por el diseño de las llantas y las insignias laterales V8 Biturbo. También se han modificado algunas piezas exteriores frontales y traseras, así como el sistema de escape con colines cromados.

El volante tiene un nuevo diseño, ya visto en el Mercedes CLS 63 AMG, achatado por arriba y por abajo con cuero en las zonas de contacto. El selector del cambio E-SELECT también es diferente, así como la pantalla TFT a color incrustada en el velocímetro, que también tiene ese mencionado CLS.

Las ventas comenzarán en Alemania en septiembre, a un precio de 105.971 euros para la berlina y 108.409 para el Estate, con un 19% de IVA. Para España será mucho más, porque hay que meter en la ecuación un 14,75% de impuesto de matriculación excepto en Cataluña, donde paga un 2% más de IM.

Extras deportivos del Mercedes-Benz E 63 AMG

El paquete AMG Performance, además de cambiar la presión de soplado de los turbocompresores de 1 a 1,3 bar, tiene más cambios. El motor está recubierto por fibra de carbono, el volante está forrado en alcántara, las pinzas de freno se pintan de rojo y se añade un alerón si estamos hablando del familiar.

Esto tiene un precio muy “módico”, tan solo 8.306,20 euros. También se pueden poner en postventa la suspensión de alto rendimiento RIDE CONTROL, llanta de 19 pulgadas y 10 radios, diferencial autoblocante trasero al 40%, frenos carbonocerámicos, paquete exterior en carbono, elementos interiores en negro piano lacado, etc.

Tiene otra opción interesante, el AMG Driver’s Package, que deslimita el coche hasta los 300 km/h y se incluye un curso de conducción en la escuela AMG. Solo cuesta 3.213 euros. Está claro que tener una berlina de más de 500 CV no es nada económico, ni puede serlo. Además, esta marca se caracteriza por clavarla brutalmente con los opcionales.

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